Interés económico de las industrias farmacéuticas

Para comenzar, la industria farmacéutica se define a sí misma como “una gran corporación, abierta al conocimiento público, que depende de la investigación y desarrollo para poder crecer y obtener beneficios”. (Sachs y Dieck)

En primer lugar, destacar la gran importancia de la industria farmacéutica sobre el panorama actual. Es la encargada de la producción y comercialización de medicamentos, por lo que es uno de los sectores económicos más importantes del mundo. La mayoría de éstas tienen carácter internacional y están presentes en muchos países. Esta globalización le ha permitido maximizar sus beneficios, comprando las materias primas en países donde son más baratas e instalando sus fábricas donde las condiciones laborales sean más ventajosas. Después, venden la mayoría de sus productos en países donde los servicios de salud están más desarrollados.

Una de las estrategias es el sistema de patentes utilizado para los medicamentos. Una vez superados los años establecidos y la droga expira de la patente puede ser manufacturada y vendida por otras compañías. Pero, también se pueden llevar a cabo renovaciones de patente y para ello tiene que demostrar “una nueva versión” de la droga. Estos medicamentos tienen esencialmente las mismas características que las del medicamento anterior pero, al aprobarse como medicamentos nuevos, la compañía farmacéutica que los fabrica tiene derecho a explotarlos en monopolio protegido por el derecho de patente durante unos cuantos años.

Por otro lado, explotar al máximo los medicamentos en forma de monopolio y en condiciones abusivas que no tienen en cuenta las necesidades objetivas de los enfermos ni su capacidad adquisitiva.  

Así como, reducir las investigaciones dirigidas a enfermedades que afectan a países en vías de desarrollo ya que las ganancias son menores, pero sí centrarse en problemas de la población de alto nivel adquisitivo aun cuando no se trate de enfermedades. Como pueden destacarse los “medicamentos” anti envejecimiento, los “medicamentos” anti obesidad y todo aquello que afecte a la estética, dejando de lado los problemas graves que pueda causar una enfermedad crónica. Un 90% de los medicamentos que se venden son para tratar solo el 10% de las enfermedades.

Además, destacar la importancia de la venta de productos homeopáticos. Esta es una de las principales razones por las que se muestra ese interés económico por parte de todos aquellos que venden estos productos a sus pacientes. Ya que, no hay ninguna evidencia científica de que sean efectivos. Sin embargo, sin tener ningún cargo de conciencia son capaces de venderlos y no avisar al paciente que los pide de su inactividad. Una vez más, poniendo las ganancias económicas por encima de la cura de enfermedad de ese paciente. Esto es algo que pone en evidencia tantos años de conocimiento sobre el organismo, mecanismo de acción de distintos principios activos… por ganar más dinero que vendiendo un ibuprofeno. 

Decidimos añadir este hallazgo de hace poco meses y que ha llegado a muchos lugares. La historia tiene que ver con Jesús Fernández Pérez y su acción de negarse a vender homeopatía acompañándolo además de una hoja informativa en que informaba a los pacientes de que no se había probado evidencia alguna en la homeopatía y otras pseudociencias. Ante la queja de una persona, este farmacéutico fue llamado por el Colegio oficial de farmacéuticos de Madrid y se le reprimía su actitud, aunque si bien es cierto, miembros del jurado también afirmaban considerar la homeopatía como pseudociencia y nada más. Entre muchas más cosas, en una carta que mando Jesús se puede leer:

Si realmente os preocupaseis de velar por el correcto desarrollo de nuestra profesión, tendríais que llamar a los más de 2.000 titulares de nuestro Colegio para que cumplan nuestro código deontológico. Por cierto, todos los artículos citados son del mismo, por si no los conocéis. [Refiriéndose a artículos a los que se atiene para explicar por qué hacía lo que hacía, y porque todos deberían hacerlo]

Por lo visto, lo que preocupa a esta Comisión no es que muchos de sus colegiados vendan y hasta recomienden productos sin eficacia (y, teniendo en cuenta su situación administrativa, sin la menor garantía de seguridad). No; lo que os preocupa es que un colegiado haya decidido no recomendar placebos a sus clientes o la opinión de un grupo de médicos incompetentes que practican una medicina no científica, olvidando casi todo lo aprendido en su formación universitaria y denostando toda la investigación y esfuerzos que ha supuesto el llegar a la terapéutica farmacológica científica actual.

No puedo más que exigir una disculpa ante tal llamada de atención y ver cómo hacéis cumplir este magnífico código a tantos colegiados que no lo hacen.

Esto nos preocupa a nosotros en gran medida, damos más importancia a cosas que no lo son, y para un farmacéutico que de verdad vela por la salud de sus pacientes encima se le acosa, cuando el propio colegio afirma que no funciona la homeopatía. Este hombre por hacer bien su trabajo puede ser multado, mientras que farmacéuticos que saben que la homeopatía es sólo placebo la venden indicando que es muy buena sólo para ganar grandes cantidades de dinero, y a estos el colegio no les reprocha nada.

Estas y más irregularidades llevaron a grandes compañías farmacéuticas a ser acusadas de prácticas fraudulentas. Entre muchas, destacar que en un breve periodo de tiempo, alrededor del año 2001, la mayoría de las compañías farmacéuticas pasaron por los tribunales de EE.UU y ocho de estas empresas fueron condenadas a pagar más de 2,2 billones de dólares de multa. Algunas de estas, como Abbott y Bayer, reconocieron su responsabilidad por actuaciones criminales que han puesto en peligro la salud y vida de miles de personas.

Se puede concluir que sería más beneficioso para la sociedad que estas empresas se rigieran más por la curación de un mayor número de personas y no sólo por mayores ganancias económicas. Ya que nuestra profesión se encarga de la vida de las personas. Por encima de todo, vivir es lo más importante que existe. Y para ayudar a aquellas que les falta lo más valioso en la vida como es la salud.

Estas y más irregularidades llevaron a grandes compañías farmacéuticas a ser acusadas de prácticas fraudulentas. Entre muchas, destacar que en un breve periodo de tiempo, alrededor del año 2001, la mayoría de las compañías farmacéuticas pasaron por los tribunales de EE..UU y ocho de estas empresas fueron condenadas a pagar más de 2,2 billones de dólares de multa. Algunas de estas, como Abbott y Bayer, reconocieron su responsabilidad por actuaciones criminales que han puesto en peligro la salud y vida de miles de personas.

Economía de una oficina de farmacia

Conforme van pasando las asignaturas en la carrera, conforme vamos aprendiendo más contenidos, conforme nuestra formación crece, también lo hacen nuestros conocimientos y pensamientos sobre lo que compartimos. Al estar cada vez más formados, al aprender de diferentes asignaturas, también observamos aquello que no nos parece adecuado. Se dice que somos la generación más preparada de la historia, y esto también se tiene que ver en nuestro pensamiento crítico y en las preocupaciones. Quedando ya poco tiempo para ser egresados, y aunque el camino que tomemos no estará completamente ligado con todo el campo farmacéutico, es imposible, con lo especializados que estamos en las profesión los actuales trabajadores, si poseemos un gran temor por toda nuestra profesión.

El Estado ahorra en medicamentos, permite que mes a mes los laboratorios puedan bajar el precio de sus medicamentos, y como la legislación dice que el farmacéutico deberá dispensar aquel medicamento de menor precio, haciendo pues, que los precios vayan bajando, porque un mes en el cual hay diez medicamentos en el mismo grupo homogéneo pero uno de ellos con menor precio, durante un mes el único medicamento que será dispensando con la receta que traigan los pacientes será el más barato. Por supuesto, es perfecto que los medicamentos cuesten menos, menos importe deberán pagar nuestros pacientes, sobre todo en estos tiempos difíciles. Pero mientras el estado permite esto, y debe permitirlo, no nos confundamos, no equilibra por otro lado los beneficios de los farmacéuticos de oficina de farmacia, los cuales prácticamente deben sus ganancias a la dispensación. Si los medicamentos cada vez valen menos, menos ganancia por venta, y con ello menos beneficio a fin de mes. No nos preocupa que los farmacéuticos sean menos ricos, nos preocupa que haya, y los hay, farmacéuticos que sufren para llegar a fin de mes, farmacéuticos que han cerrado sus oficinas de farmacia porque no pueden comer de ese trabajo, farmacéuticos que no intentan buscar licencia para abrir una oficina de farmacia porque donde le concederían esa oficina de farmacia no les reportaría suficientes beneficios para subsistir, a no ser que consiguiese alguna licencia en un lugar adecuado de manera legalmente dudosa…

Pero existen ayudas estipuladas para los farmacéuticos que no llegan a 12500 euros de venta al mes (valor estipulado en algunas regiones) pero si existen ayudas fijas y variables según el volumen de venta… ¿Se han parado a hacer los cálculos? Los afectados sí, y si no hubiese que pagar un alquiler, la luz, fungibles de la oficina (que lo pone todo el titular) pues tendrían un sueldo de mileurista. 1000 euros al mes para alguien tan formado es poco, pero al menos podría haber farmacias en todos los lugares, que estos farmacéuticos tuviesen una vida digna, y que las personas que no pueden estar desplazándose a largas distancias tuviese a pocos metros el servicio de un farmacéutico cualificado. Y a veces no se llegan a esos 1000 euros, a veces se gana menos que el sueldo mínimo interprofesional…

Nos preocupa también que no se valore al farmacéutico. El farmacéutico hace un seguimiento exhaustivo del medicamento, y es el profesional que mejor lo conoce, y por este trabajo no se le paga. Debería regularse la manera por la cual el farmacéutico de oficina de farmacia recibe su paga. Cuanto más seguimiento haces, menos tiempo dedicas a vender y entonces no ganas dinero, no es ya ambición, es supervivencia. Pero el seguimiento es fundamental. Debería ser nuestra seña, profesionales que velan por la seguridad y eficacia de los medicamentos en sus pacientes, no como vendedores de “pastillas”

Así pues nos preocupa, que para subsistir o simplemente por pura ambición nos dediquemos a fabricar dinero en contra del beneficio del paciente, y no se realicen las actividades que sí que benefician al paciente, porque estas no son remuneradas para el farmacéutico. Como ejemplo claro, el citado anteriormente sobre homeopatía. Aunque la homeopatía está considerada un medicamento, nuestra forma de pensar no nos permite poner ambas palabras juntas, sería un insulto a toda la profesión, como es el hecho que ambas palabras aparezcan juntas en la regulación. Es un atentado contra la salud.

Para finalizar, añadir este párrafo que define en muchas ocasiones lo descrito anteriormente.

“Siempre me esfuerzo por agradar y logro que mis beneficios pasen inadvertidos. He aplicado el mismo principio en la publicidad. Nunca le pido a la gente que compre. Rara vez doy precios. Ofrezco servicios, tal vez una muestra gratis. Suena altruista. No son cosas que hace la gente egoísta… Luego, como reacción natural, se esfuerzan en encontrar la forma de devolver la cortesía, comprando.” C. Hopkins (padre de la publicidad moderna)

Somos una parte de todo aquello que hemos encontrado en nuestro camino, sino cuidamos nuestra profesión nosotros seremos nuestro propio enemigo. 

“Interés económico de las industrias farmacéuticas” ha obtenido el tercer premio en el Concurso ¿Qué me preocupa de mi profesión? dirigido a alumnos de facultades de Farmacia españolas.

María Carrión Rodríguez 

Jaime Fernández-Bravo Rodrigo

“Interés económico de las industrias farmacéuticas” ha obtenido el tercer premio en el Concurso ¿Qué me preocupa de mi profesión? dirigido a alumnos de facultades de Farmacia españolas.   

Foto vía: Farmacia hospitalaria vía photopin (license)

2019-01-18T09:05:38+00:0018/06/2015|