EL PROSPECTO: ¿NECESARIO O SECUNDARIO?

En una sociedad en la que la tecnología y la conciencia medioambiental están en un constante tira y afloja, surge un debate sobre la utilidad que tienen hoy en día los prospectos que vienen incluídos con los medicamentos de uso cotidiano. ¿Alguien los lee de verdad? ¿o son solo toneladas de papel que se derrochan cada año?

El prospecto es la información escrita que acompaña al medicamento, dirigida al paciente o usuario. Aporta la información necesaria para su aplicación terapéutica: indicaciones, posología, precauciones, contraindicaciones, reacciones adversas, uso en condiciones especiales (niños, embarazo, lactancia…) y también resume los datos clínicos, propiedades farmacológicas o datospreclínicos sobre seguridad.

La inmensa mayoría de los lectores estaréis de acuerdo conmigo en que el prospecto no es más que un papel enorme doblado demasiadas veces en el que aparece mucha más información de la que estamos dispuestos a leer, y en ocasiones puede ser un estorbo. Pero, ¿es realmente la existencia de un prospecto algo negativo más que un beneficio?

Para la generación joven, la falta de un prospecto físico rara vez representa un problema real. Con acceso instantáneo a información en línea, simplemente teclear el nombre del medicamento en un buscador ofrece toda la orientación necesaria. Sin embargo, esta conveniencia digital no es igualmente accesible para todos. Las personas mayores, aquellos que no tienen acceso a tecnología o simplemente prefieren los métodos tradicionales, se ven en apuros cuando carecen del prospecto en papel.

A medida que la tecnología da pasos agigantados, las personas mayores de nuestro país pueden sentirse marginadas al ver que la sociedad avanza sin ellas, y no podemos hacerlos sentir marginados también en el ámbito que ellos pueden sufrir más: la salud.

Cada año se escucha más que nuestra sociedad se está haciendo mayor; los últimos datos desvelan que nacen un 11% menos de niños en comparación con los años previos a la pandemia, es decir, cada vez hay más mayores y menos jóvenes. Para ellos, el prospecto en papel es la única fuente de información sobre su medicación, una que no podemos permitirnos descartar sin considerarlas implicaciones.

Otro riesgo asociado con los prospectos digitales es la proliferación de información falsa. La facilidad con la que se puede escanear un código QR puede restar credibilidad a los ojos del público. Como resultado, muchos pacientes podrían buscar la información necesaria en fuentes alternativas en lugar de acceder al sitio web al que dirige el código, lo que aumenta el riesgo de desinformación sobre diversos medicamentos.

Además, es crucial considerar la población de las zonas rurales en España, que supera los 7,5 millones de personas. En estos lugares, el acceso a Internet puede ser limitado o incluso inexistente, lo que dificulta la transición hacia un prospecto en línea.

Por otro lado, hay razones convincentes para considerar la digitalización de los prospectos como un cambio positivo. La escasezde medicamentos en ciertos países podría mitigarse si todos los medicamentos estuvieran equipados con un código QR que permitiera seleccionar el idioma del país. De esta manera, se facilitaría la exportación e importación de medicamentos entre distintas naciones sin mayores complicaciones.

Además, no podemos ignorar el impacto ambiental positivo de la digitalización de los prospectos. La cantidad masiva de papel quese desperdicia, a menudo sin siquiera ser leída, podría reducirse drásticamente. En la era actual, donde el reciclaje es una prioridad, el argumento de disminuir el derroche de recursos naturales cobra un peso significativo.

Sin embargo, estos argumentos no superan la prioridad de garantizar la salud y seguridad de los ciudadanos de un país. Aunque existan otras áreas en las que se pueda recortar, la salud y seguridad nunca deben ser comprometidas. Por lo tanto, el prospecto debe permanecer en formato papel, al menos hasta que se garantice que todos los ciudadanos tienen acceso equitativo a la digitalización y se haya tenido en cuenta a toda la población al tomar esta decisión.

En última instancia, el debate sobre el prospecto en los medicamentos nos insta a considerar las necesidades de todos los segmentos de la sociedad y a encontrar soluciones que sean inclusivas y sostenibles a largo plazo. Es crucial recordar que, detrás de cada folleto de papel, hay una historia única de alguien que busca comprender y manejar su salud de manera segura y efectiva.

Amaia Ayestaran Patiño
(Este trabajo ha sido galardonado con el Segundo premio en el XI Concurso de Ensayo para Alumnos de Farmacia organizado por AEFAS en colaboración con la FEEF)

2024-05-27T11:22:58+00:0027/05/2024|